Es inadmisible que la fecha de expedición de la factura sea la fecha de emisión. Los clientes únicamente toman la fecha factura para calcular los vencimientos, e incluso pueden llegar a rechazar una factura si no tiene la fecha correcta.
Parece que se ha olvidado que no todas las empresas son bares, y que no todas las empresas son defraudadoras. Debemos tener libertad para facturar en los procesos implementados en nuestras propias empresas.
La alternativa que es, alargar la jornada laboral para poder facturar correctamente???